Historia

En el transcurso de la década de los 70 llegué como profesor a Calera de Tango, era un pueblo muy tranquilo casi sin condominios. Predominaban las parcelaciones realizadas por el gobierno de Eduardo Frei Montalva y don Salvador Allende Gossens, que estaban en manos de los antiguos inquilinos de los fundos que aun quedaban en esa época.

Pasaron los años, me fui quedando e interesando en el pueblo, en sus orígenes, lejos quedó el Pedagógico de la Universidad de Chile donde había estudiado. Inicie el estudio del nombre de mi pueblo Calera de Tango, fui descubriendo sus remotos orígenes. Calera apareció en la época Colonial cuando la cal se extraía de “La Calera”, a este se le llamaba La Calera del rey y a la cal que provenía de nuestro pueblo se le empezó a llamar la Cal de las Caleras de Tango; posteriormente, con el pasar del tiempo quedó como Calera de Tango, donde se extraía cal tan buena como la cal de “La Calera”.

Quedaba el termino Tango, inicie la búsqueda en la Biblioteca Nacional, específicamente en la Mapoteca y me encontré que el vocablo era de origen mapuche y significaba “caída de agua”, derivado de TAN que significa caer o caerse y de GO, agua; entonces el vocablo adquirió vida, es decir, debía existir un lugar en la comuna donde cayera agua. Así fue, busqué entre los antiguos habitantes de Calera de Tango antecedentes sobre caídas de agua. Muy hermoso fue descubrir que existen dos lugares bellos por donde cae agua entre rocas y en forma de pequeñas cascadas durante todo el año.

Por otra parte, muchos vecinos antiguos comentaban de un indio que se había llamado Tango y que ese era el origen del nombre de nuestra comuna; ellos tenían razón; pues los indígenas colocaban el nombre a los caciques según la toponimia de los lugares en que habitaban.